Tras dos años de tensiones en la financiación, los tipos de interés se han estabilizado, con un tipo medio que se sitúa entre el 3,20 % y el 3,30 % a veinte años.
Los bancos, que siguen siendo selectivos, continúan exigiendo:
- Una aportación personal mínima del 10 % del importe del crédito.
- Limitar la parte destinada al reembolso del préstamo y al seguro al 35 % de los ingresos (tenga en cuenta que los ingresos por alquileres ya no se deducen de los créditos existentes. Como consecuencia, la capacidad de endeudamiento de algunas personas se ha reducido).
Además, las ofertas de préstamo están limitadas por el "tipo de usura" (el tipo máximo al que las entidades están autorizadas legalmente a prestar). A finales de 2025, este tipo se sitúa en el 4,71 % para los créditos con una duración de entre 10 y 20 años.

